Maria José a hombros de su madre en la representación del Rey León.

Historia de una lucha IV: Final feliz

Desde el pasado mes de abril, tanto Rosadely como la pequeña María José, pueden disfrutar de estar con su familia y de sentir, después de varios meses fuera, el calor del hogar en Ocotal (Nueva Segovia - Nicaragua). Gracias a la fuerza de Rosadely, la enorme energía que ha desbordado desde el primer momento María José, y todo el apoyo recibido de tantas personas (nos llevaría muchas líneas nombrar), esta historia puede contarse de principio a fin como una historia de felicidad. Hoy, María José puede respirar como cualquier niña de su edad. María José siempre fue una niña alegre, hoy es una niña sana y alegre.


¡Os echamos mucho de menos y desde aquí todos nuestros mejores deseos para las dos y para toda la familia!